
Los juguetes pueden ser un elemento de obstrucción
Con los niños pequeños siempre hay que estar atentos. El mundo nuevo al que han llegado, tras varios meses en el seno de su madre, está lleno de objetos que llaman su atención. Y la mayoría de éstos se los llevan a la boca. Por eso los padres han de estar muy pendientes de las cosas con las que juegan sus pequeños. Al menor descuido, se las pueden introducir y atragantarse. Si esto sucediese, lo más importante es no perder la calma. El nerviosismo puede ser un obstáculo fatal ante una obstrucción de las vías respiratorias. Por eso, aquí os doy una serie de consejos en caso de que vuestro hijo se atragante con algún cuerpo extraño y no pueda expulsarlo.
Lo primero que hay que saber es que el bloqueo de las vías respiratorias impide la entrada de oxígeno a los pulmones y al cerebro; por lo que la falta de oxígeno durante más de cuatro minutos puede provocar un grave daño cerebral e, incluso, la muerte. El signo más característico de la falta de respiración es la coloración azulada de la piel y de los labios. Durante el atragantamiento, el niño, respondiendo a un mecanismo fisiológico reflejo contra la obstrucción, tiende a toser. En tal caso, se le colocará en posición incorporada para que siga tosiendo hasta deshacerse del cuerpo que le obstruía las vías. Si el niño no puede expulsar dicho objeto por sí mismo, y la ayuda médica aun no ha llegado, deberemos examinar la boca y eliminar cualquier cuerpo extraño visible. La extracción sólo se efectuará si el objeto es fácil de ver y extraer. Si no es visible, corremos el riego de empujarlo hacia adentro y empeorar la obstrucción. En cambio, si es visible, es aconsejable realizar la maniobra de gancho, que consiste en introducir un dedo por el lateral de la boca, efectuar un movimiento de barrido en su interior y utilizar el dedo como si fuera un gancho para extraer el cuerpo extraño.
Añadir a Del.Icio.Us









